8/13/2017

SIGUE VIGENTE EL “SISTEMA PORFIRIANO DE GOBERNAR”.


Joaquín Ortega Arenas,


“En tiempos de  Don Porfirio”,  se ha vuelto una especie de lamento por la forma que se vivía en México hasta hace ya CIENTO SIETE AÑOS, sin que nos hayamos percatado aún de que….hoy, 15 de agosto de 2017, seguimos siendo piso llano para la “Bota Militar”,  y las autoridades militares insisten en lo ilegal a despecho de la legalidad que están obligadas a garantizar

 “La Jornada” (único Diario  independiente que  sobrevive),  acaba de publicar,   Periódico La Jornada, Sábado 12 de agosto de 2017, p. 5 ).

“…Las fuerzas armadas trabajarán de manera permanente en las calles en beneficio de la sociedad, con o sin marco jurídico, aseguraron los secretarios de la Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos Zepeda, y de Marina, almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, al agradecer el reconocimiento que la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) les otorgó por su labor patriótica y heroica para defender y salvaguardar a la nación.
En esta forma “personal de gobernar”, como la llamó el Maestro Daniel Cosío Villegas, desde “Los Pinos” hasta la “Poza Meléndez”, (socavón de más de cien metros ubicado en el Estado de Guerrero), es públicamente reconocido y aceptado que carece de vigencia ya el Artículo 129 Constitucional,  la “Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO), y se ha  PRONUNCIADO, a  “bombo y platillo” en la inutilidad de ese precepto, existente en ” desde las Co Teniente Coronel Constituciones  de 1824 y 1857 y, obviamente en la promulgada el 5 de febrero de 1917.

 Hemos vuelto ya, “a las chitas callando”,  al “porfirismo de Los Científicos” y, no solo eso, lo hemos elevado al rango de   “LABOR PATRIÓTICA Y HEROICA”, que habíamos otorgado a la Batalla de cinco de mayo de 1862 en Puebla, (IGNACIO ZARAGOZA) ,  la Toma de Puebla , por el primer PORFIRIO DÍAZ, con el que concluyó la Invasión Francesa. La toma de Zacatecas que en 1915, con la que las Fuerzas Federales se rindieron,  desgraciadamente  tuvo que lograrse medianten el cañonazo que desde el Cerro de la Bufa disparó el BRIGADIER ARNALDO ARENAS RANGEL, y destruyó  el Convento de San Francisco  que las tropas federales habían convertido  en “polvorín”, (por omisión gubernamental aun hoy, sigue en ruinas).

Guillermo Prieto, (México, 1818 - Tacubaya, 1897) Escritor y político mexicano. Huérfano de padre, su infancia estuvo también marcada por la demencia de su madre. Tras desarrollar algunos oficios menores fue protegido por Andrés Quintana Roo, a cuyo lado estableció la Academia de Letrán, con el decidido intento de mexicanizar la literatura. Cultivó la crítica teatral y fundó un periódico satírico junto con Ignacio Ramírez el Nigromante. Adivinó, y por qué no reconocerlo,  el curso permanente de Nuestro México, que transcribimos hoy para nuestro deleite:
Vamos como los Cangrejos,

Cangrejos, al combate,
cangrejos, a compás;
un paso pa' delante,
doscientos para atrás.
Casacas y sotanas
dominan dondequiera,
los sabios de montera
felices nos harán.
¡Zuz, ziz, zaz!
¡Viva la libertad!
¿Quieres inquisición?
¡Ja-ja-ja-ja-ja-ja!
Vendrá "Pancho membrillo"
y los azotará.
Maldita federata
qué oprobios nos recuerda,
hoy los pueblos en cuerda
se miran desfilar.
¿A dónde vais, arrieros?
Dejad esos costales:
Aquí hay cien oficiales
que habéis de transportar.
Cangrejos, al combate,
cangrejos, a compás;
un paso pa' delante,
doscientos para atrás.
Orden, ¡gobierno fuerte!
y en holgorio el jesuita,
y el guardia de garita,
y el fuero militar.
Heroicos vencedores
de juegos y portales,
ya aplacan nuestros males
la espada y el cirial.
Cangrejos, al combate,
cangrejos, a compás;
un paso pa' delante,
doscientos para atrás.
En ocio el artesano
se oculta por la leva,
ya ni al mercado lleva
el indio su huacal.
Horrible el contrabando
cual plaga lo denunció,
pero entre tanto el nuncio
repite sin cesar:
Cangrejos, al combate,
cangrejos, a compás;
un paso pa' delante,
doscientos para atrás.








8/06/2017

“EL PODER” Y LA GRAVEDAD DE SU EJERCICIO DESMEDIDO E ILÍCITO"

.
Joaquín Ortega Arenas.


Dedico este ensayo a mi padre, Lic. Joaquín Ortega Guzmán, nacido el día 6 de agosto de 1881, en Tenango del Valle, Estado de México

Estamos, por decirlo así, en vísperas de elecciones presidenciales después de 87 años del fatídico monopolio de la invención, que  no fue otra cosa, de un  régimen dictatorial totalmente contrario y contradictorio con las bases constitucionales establecidas por las Constituciones de 1857 y  1917.

“… Poder, es una palabra con un extenso campo de aplicaciones, pues su etimología nos indica que proviene del uso de connotaciones que definen la capacidad de hacer, decir, expresar o ejecutar una acción. El termino Poder describe habilidadacción y efecto realidad y circunstancia, es un término genérico que se emplea en cualquier área de la vida en la que una acción este en proceso. Además,   autoridad, pero referido a un campo en específico, en el que la palabra denote superioridad en un sistema jerárquico.
En el campo jurídico,  la presencia de un objeto doctrinario llamado ley, que fundamentado bajo principios éticos y morales representa la cúspide un sistema de respeto, valor y ejecución. Seguir las líneas de este compendio de normas a fin establecer un mecanismo propio de administración, en el que personas capacitadas con estudios legales y políticos ejerzan el sistema jerárquico en el que el poder lo tiene el elegido por el proceso para asumir el mando, de ahí hacia abajo se delegan responsabilidades, pequeños fragmentos de poder y estatutos que controlar el uso de éste. El poder implica autoridad, esta conlleva a la ubicación del raciocinio y la lógica de las acciones que se ejecutan para que sea llevado en armonía por quien lo tiene y sobre quien lo ejerce.
Los gobiernos ejercen el poder sobre los habitantes, para que puedan vivir en armonía y así fomentar el desarrollo, los jefes en una empresa ejercen el poder sobre los empleados para que cumplan su trabajo, por el que  reciben un salario, el cual el jefe tiene el poder de entregar, gracias a la ejecución del trabajo en cuestión. Los padres ejercen el poder sobre los hijos para inculcarles obediencia y respeto, valores y ética con las que tendrán el poder y facultad de desenvolverse en la sociedad, en la que podrán tener su familia. Todos estos son ejemplos triviales del uso del poder en la cotidianidad.

Los problemas graves, emergen del incumplimiento o abuso siempre ilícito de lo que es el verdadero poder, en especial por gobiernos que deben ser  electos “democráticamente”,  y se “designan”  por dictadorzuelos que con mañas y malas artes se han sucedido, en México, que el pueblo, siempre sabio y nunca escuchado ya denomina “La treintena trágica”, en un recuerdo de la  “Decena trágica” en que fueron asesinados Francisco I. Madero y José María Pino Suárez por el sanguinario Victoriano Huerta que, como preludio de una larga etapa “sin justicia”, inventó la designación de los Ministros de la Suprema Corte por “El Presidente de la República” aún vigente que acabó con el sistema Constitucional, (no derogado) de División de Poderes observado en todos los regímenes en las que existe la “Democracia” , definida por Abraham Lincoln, como “…el gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo…”, y ha sido causa determinante de los cientos o tal vez miles, de asesinatos  que han ocurrido y siguen ocurriendo de 2017.


Esa nebulosa “treintena trágica” se inició durante el gobierno de un Presidente Bilingüe egresado de la Universidad de Harvard que, cuando menos, piensa en inglés, como ya hemos anotado en ocasiones anteriores y, con el empleo permanente de Ejército y sobre  todo la “Marina Nacional” (que ya no requiere barcos para su necrológica actuación) y literalmente opera en todo el territorio nacional en violación permanente y  contra del texto del artículo 129 Constitucional, para “convencer a rebeldes presuntos violadores de las ordenes emanadas del “PODER” sin que se observen los artículos 14 y 16 de nuestra “Cara Magna” de que deben “obedecer y callar” como en la antigüedad virreinal. 

7/30/2017

LOS IDEÓLOGOS DEL MOVIMIENTO ARMADO DE 1910.



Joaquín Ortega Arenas.

En primer lugar, pido disculpas por haber anunciado el fin de mis artículos y colaboraciones por “que los  noventa y tres años” que tengo  han limitado mi capacidad de trabajo.
Con verdadero orgullo, señalo que recibí más de cien protestas  de mis lectores que me obligan a continuar con esta  tarea, “hasta donde el cuerpo aguante” y, la enfoco hacia los ideólogos a quiénes debemos la terminación de una etapa histórica que parecía no tener fin, “El Porfiriato”, que se inició  cuando el General Porfirio Díaz, se levantó en Armas en contra del Presidente Juárez, en 1870, cuyo fallecimiento dejó abierto el camino de las ambiciones del “héroe el dos de abril”, que fue minándose así mismo con la aparición del grupo denominado “Los Científicos”,  (que proponían una dirección “científica” del gobierno). Los científicos iniciales fueron: Justo Sierra, Joaquín D. Casasús, Francisco Bulnes, Miguel y Pablo Macedo, Manuel Flores, Enrique Creel y Ramón Corral; todos ellos apoyaban la Teoría Positivista de Augusto  Comte, la cual afirma que el único conocimiento válido es el científico. ​
Su influencia fue tal que Joaquín Baranda, secretario de Justicia e Instrucción Pública, después de casi dos décadas de destacada actuación, tuvo que renunciar cuando se confrontó políticamente con Limantour, cuyo o ejemplo se ha prolongado hasta la fecha, aunque el Gobierno de Díaz Concluyó en el año de 1910, cuando  culminó con un simple estallido de odio o  “Golpe de Estado”.
Honor a quién honor, merece.  Los verdaderos ideólogos de nuestro movimiento armado que, a invitación de Francisco I. Madero, se inició un 20 de noviembre de 1910, son Don Andrés Molina Enríquez,  oriundo de Jilotepec, Estado de México que escribió en 1908, el libro “LOS GRANDES PROBLEMAS NACIONALES”,  “en la cual,  incluía una fuerte crítica a la política integral de Porfirio Díaz. Abordando temas como el "secreto de la paz porfiriana", la concentración del poder, la propiedad individual, la hacienda, el feudalismo rural, las comunidades indígenas, el problema agrario, el problema de población y el problema político…“,  maravilloso estudio de todos aquellos que han derivado con el tiempo en nuestro desarrollo como País, y,
 Wistano  Luis Orozco, que “…Nació en San Cristóbal de la BarrancaJalisco, en 1856. Estudió en el Seminario Conciliar de Guadalajara, para después graduarse como abogado en 1884. Durante los últimos años del Porfiriato, fue miembro del Partido Liberal Mexicano, de tal manera que fue objeto de persecuciones e inclusive fue encarcelado por criticar al gobierno de Francisco Tolentino. Ya en libertad, se refugió en la ciudad de San Luis Potosí, donde nuevamente fue encarcelado por el gobernador porfirista Blas Escontría y Bustamante por una crítica que escribiera contra él.
 Planteó en sus libros   Legislación y jurisprudencia sobre terrenos baldíos”, (1895), “La cuestión agraria”, (1911) y “Los ejidos de los pueblos” ( 1914 )” que posteriormente sería llamado “La organización de la República” , todos los problemas que determinaron con el tiempo, la Reforma Constitucional del Artículo 27 y, la Emisión de los Códigos Agrarios de los años 1934, 1940,1947 y 1970, que no han sido otra cosa que la que llamaba el Maestro  Daniel Cosío Villegas, “..el “…modo personal de gobernar ….” , vigente en México desde hace 67 años, en que se inventó  el ¨…”Partido en el poder” que,  a pesar de las “teatrales mascaradas” , puestas en escena por el Presidente Bilingüe Carlos Salinas, “egresado de la Universidad de Harvard”, de colocar en la Presidencia nada más ni nada menos que al Gerente General de  “Coca Cola Co”, que nuestro siempre ingenioso pueblo  ha bautizado como  “…las aguas negras del imperialismo yanqui…”,  seguido por el que fue motejado como “El soldadito de Chocolate”, que dejó tras sí, una estela de cientos o quizá miles de asesinatos en su “lucha contra el Narco”,  que sigue funcionando “nos guste o  no nos guste”, en forma impecable, y ¡SIN REMEDIO A LA VISTA”


6/28/2017

LA UTILIDAD DEL USO PERMANENTE DEL EJÉRCITO Y LA LEY.



Joaquín Ortega Arenas,


El periódico “La Jornada” del 28 de junio, aparecieron las “opiniones” del Titular de PODER EJECUTIVO, vertidas con motivo de la inauguración de una Unidad Habitacional para Militares, en las que señaló, enfático:

“…Las fuerzas armadas ‘‘se la juegan, se la rifan, dan la vida por servir a México’’ y el gobierno puede fortalecer la infraestructura militar y las prestaciones para sus integrantes gracias ‘‘a que ha mantenido disciplina en el manejo de las finanzas públicas, las cuales dan sustento a la solidez de nuestra economía’’, afirmó el presidente Enrique Peña Nieto en un nuevo encuentro con integrantes del Ejército, esta vez en la inauguración de una unidad habitacional.”
Obviamente, es cierto y palpable ese juicio emitido por el titular del Poder Ejecutivo en funciones.
Son decenas o centenares las ocasiones en que se ha servido de las fuerzas armadas para  su protección personal o para someter las inconformidades populares  de grupos, en especial el Magisterio, las  que incluía  Don Daniel Cosío Villegas, como parte “…de su forma personal  de gobernar…”, pero lo que no entiendo es “¿Qué se juegan, (SIC) que se rifan (RESIC), como han colaborado para dar solidez a la economía del País? (RECONTRASIC)
Las funciones normales del ejército en todos los Países, se reducen  a las agresiones externas que sufran,  todo lo demás es materia de las “Policías” locales.
Como lo hemos sostenido, y lo escribió el autor la letra  de nuestro Himno Nacional, Francisco González Bocanegra,

“…Mexicanos, al grito de guerra
el acero aprestad y el bridón,
y retiemble en sus centros la tierra,
al sonoro rugir del cañón.
Ciña ¡oh patria! tus sienes de oliva
de la paz el arcángel divino,
que en el cielo tu eterno destino
por el dedo de dios se escribió.
Más si osare un extraño enemigo
profanar con su planta tu suelo,  la
piensa ¡oh patria querida! que el cielo
un soldado en cada hijo te dio…”
Nuestra Carta Magna, ¡…no está conforme con ese “estilo personal de Gobernar”, y contra ataca en forma perene, pero  inútil con su  artículo 129 constitucional que ORDENA,
“…EN TIEMPO DE PAZ, NINGUNA AUTORIDAD MILITAR PUEDE EJERCER MÁS FUNCIONES QUE LAS QUE TENGAN EXACTA CONEXIÓN CON LA DISCIPLINA MILITAR. SOLAMENTE HABRÁ COMANDANCIAS MILITARES FIJAS Y PERMANENTES EN CASTILLOS, FORTALEZAS Y ALMACENES QUE DEPENDAN INMEDIATAMENTE DEL GOBIERNO DE LA UNIÓN; O EN LOS CAMPAMENTOS, CUARTELES O DEPÓSITOS QUE, FUERA DE LAS POBLACIONES, ESTABLECIERE PARA LA ESTACIÓN DE LAS TROPAS…”



6/25/2017

LO QUE EL VIENTO SE ESTA LLEVANDO……


Joaquín Ortega Arenas.

El Periódico La Jornada, una vez más nos informa:   

 “En México, 32 mil 218 personas están reportadas actualmente como no localizadas, de acuerdo con las estadísticas disponibles.
Es la primera vez que se rebasa el número de 32 mil casos, tanto del fuero común (casi 97 por ciento del total) como del federal, de acuerdo con el corte estadístico más reciente, del 30 de abril pasado, difundido por el Sistema Nacional de Seguridad Pública de la Secretaría de Gobernación”.

En primer lugar, es una verdadera entelequia esa afirmación “como no localizadas”, falsa además,  porque no se encuentra documentada por autoridad alguna, haber  realizado una búsqueda de las mismas, una a una, y la mención de su identificación, nombre, edad, domicilio y circunstancias que puedan justificar esa “desaparición” .

Lo que se ha reportado constantemente, es la  localización de “tumbas clandestinas” en las que hasta hoy, la Policía Federal sólo ha podido confirmar el hallazgo de seis fosas clandestinas con restos humanos en el Estado de Veracruz, la segunda entidad en México con la mayor cantidad de “ personas desaparecidas reportadas ante la Procuraduría General de la República (PGR)”; en contraste, del pasado mes de abril a agosto del presente año, esto es en apenas cinco meses, grupos ciudadanos organizados han encontrado 90 fosas clandestinas con cientos de restos humanos.

No es humanamente posible que TREINTA Y DOS MIL  personas hayan desaparecido. De origen, la noticia es capciosa.  Los humanos no desaparecemos más que cuando morimos en que si bien, como personas clasificadas por los Diccionarios y las Leyes Civiles, dejamos de existir, nuestros cadáveres no desaparecen,  son VELADOS  INCINERADOS LEGALMENTE O ENTERRADOS A PLENA LUZ DE DÍA.

Lo que ha pasado y sigue pasando, es que son las autoridades mismas las que “desaparecen a personas de toda índole”, mejor dicho, “las esfuman”, y el humo oficial en que están, la ignorancia de en cuantas ocasiones y cuando se han verificado se mezcla con las constantes tolvaneras y ya es inútil tratar de recuperarlas.

 Esto es lo que me ha orillado a comparar con una excelente película Norteamericana que fue todo un éxito el siglo pasado, “GONE WITH THE WIND”, (Lo que el viento se llevó, se llamó), y nuestras TREINTA Y DOS MIL DOSCIENTAS PERSONAS, QUE ESTÁN REPORTADAS ACTUALMENTE COMO “NO LOCALIZADAS DE ACUERDO CON LAS ESTADÍSTICAS DISPONIBLES”,  DE CIERTO, SE LAS LLEVÓ EL VIENTO, “LAS ESFUMÓ”,  PERO, FALTA POR AVERIGUAR, Y ES A CARGO DE LAS AUTORIDADES FEDERALES Y LOCALES.

Señala el “Sistema  Nacional de Seguridad Pública de la Secretaría de Gobernación”, que:

 “Es la primera vez que se rebasa el número de 32 mil casos, tanto del fuero común (casi 97 por ciento del total) como del federal, de acuerdo con el corte estadístico más reciente, del 30 de abril pasado”.

PRIMERA PREGUNTA:
Nos deja en “Cortes estadísticos” anteriores al de 30 De abril de 2017. ¿Y qué resultado tuvieron y cuál es el número en total hasta hoy, de “personas no localizadas”?

SEGUNDA PREGUNTA:
¿Cuántas Personas “NO HAN SIDO LOCALIZADAS” desde  el primero de diciembre de 2011?
TERCERA PREGUNTA:
¿Cuantas tumbas clandestinas han sido localizadas a partir de 1 de diciembre de 2012?


Obviamente, no espero respuesta alguna. También a mis dudas, “EL VIENTO SE LAS VA A LLEVAR. 

6/19/2017

¡INCREÍBLE! ESTE DOCUMENTO, GOBERNANTES Y GOBERNADOS, ¡LO IGNORAMOS EN MÉXICO!


Joaquín Ortega Arenas.


“DECLARACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS, COMO IDEAL COMÚN QUE DEBE PERSEGUIRSE EN UN ESPÍRITU DE SOLIDARIDAD Y RESPETO MUTUO:

Artículo 1. Los indígenas tienen derecho, como pueblos o como individuos, al disfrute pleno de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales reconocidas en la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos  y las normas internacionales de derechos humanos.

 Artículo 2. Los pueblos y los individuos indígenas son libres e iguales a todos los demás pueblos y personas y tienen derecho a no ser objeto de ningún tipo de discriminación en el ejercicio de sus derechos, en particular la fundada en su origen o identidad indígenas. 4 Resolución 217 A (III). 5

 Artículo 3. Los pueblos indígenas tienen derecho a la libre determinación. En virtud de ese derecho determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural.

Artículo 4. Los pueblos indígenas, en ejercicio de su derecho a la libre determinación, tienen derecho a la autonomía o al autogobierno en las cuestiones relacionadas con sus asuntos internos y locales, así como a disponer de medios para financiar sus funciones autónomas.

 Artículo 5. Los pueblos indígenas tienen derecho a conservar y reforzar sus propias instituciones políticas, jurídicas, económicas, sociales y culturales, manteniendo a la vez su derecho a participar plenamente, si lo desean, en la vida política, económica, social y cultural del Estado.

Artículo 6. Toda persona indígena tiene derecho a una nacionalidad.

 Artículo 7.-
 1. Las personas indígenas tienen derecho a la vida, la integridad física y mental, la libertad y la seguridad de la persona.

2. Los pueblos indígenas tienen el derecho colectivo a vivir en libertad, paz y seguridad como pueblos distintos y no serán sometidos a ningún acto de genocidio ni a ningún otro acto de violencia, incluido el traslado forzado de niños del grupo a otro grupo.

Artículo 8.-

1.-  Los pueblos y los individuos indígenas tienen derecho a no ser sometidos a una asimilación forzada ni a la destrucción de su cultura.

2.-  Los Estados establecerán mecanismos eficaces para la prevención y el resarcimiento de:

 a) Todo acto que tenga por objeto o consecuencia privarlos de su integridad como pueblos distintos o de sus valores culturales o su identidad étnica;

b) Todo acto que tenga por objeto o consecuencia desposeerlos de sus tierras, territorios o recursos;  

c) Toda forma de traslado forzado de población que tenga por objeto o consecuencia la violación o el menoscabo de cualquiera de sus derechos;

d) Toda forma de asimilación o integración forzada;

e) Toda forma de propaganda que tenga como fin promover o incitar a la discriminación racial o étnica dirigida contra ellos.

 Artículo 9.-  Los pueblos y los individuos indígenas tienen derecho a pertenecer a una comunidad o nación indígena, de conformidad con las tradiciones y costumbres de la comunidad o nación de que se trate. Del ejercicio de ese derecho no puede resultar discriminación de ningún tipo.

 Artículo 10.-  Los pueblos indígenas no serán desplazados por la fuerza, de sus tierras o territorios. No se procederá a ningún traslado sin el consentimiento libre, previo e informado de los pueblos indígenas interesados, ni sin un acuerdo previo sobre una indemnización justa y equitativa y, siempre que sea posible, la opción del regreso.

 Artículo 11.-

 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a practicar y revitalizar sus tradiciones y costumbres culturales. Ello incluye el derecho a mantener, proteger y desarrollar las manifestaciones pasadas, presentes y futuras de sus culturas, como lugares arqueológicos e históricos, objetos, diseños, ceremonias, tecnologías, artes visuales e interpretativas y literaturas.

2. Los Estados proporcionarán reparación por medio de mecanismos eficaces, que podrán incluir la restitución, establecidos conjuntamente con los pueblos indígenas, respecto de los bienes culturales, intelectuales, religiosos y espirituales de que hayan sido privados sin su consentimiento libre, previo e informado o en violación de sus leyes, tradiciones y costumbres.

Artículo 12.-
 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a manifestar, practicar, desarrollar y enseñar sus tradiciones, costumbres y ceremonias espirituales y religiosas; a mantener y proteger sus lugares religiosos y  culturales y a acceder a ellos privadamente; a utilizar y controlar sus objetos de culto, y a obtener la repatriación de sus restos humanos.

 2. Los Estados procurarán facilitar el acceso y/o la repatriación de objetos de culto y de restos humanos que posean mediante mecanismos justos, transparentes y eficaces establecidos conjuntamente con los pueblos indígenas interesados.

Artículo 13.-
 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a revitalizar, utilizar, fomentar y transmitir a las generaciones futuras sus historias, idiomas, tradiciones orales, filosofías, sistemas de escritura y literaturas, y a atribuir nombres a sus comunidades, lugares y personas, así como a mantenerlos.

 2. Los Estados adoptarán medidas eficaces para asegurar la protección de ese derecho y también para asegurar que los pueblos indígenas puedan entender y hacerse entender en las actuaciones políticas, jurídicas y administrativas, proporcionando para ello, cuando sea necesario, servicios de interpretación u otros medios adecuados.

Artículo 14.-
 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a establecer y controlar sus sistemas e instituciones docentes que impartan educación en sus propios idiomas, en consonancia con sus métodos culturales de enseñanza y aprendizaje.

 2. Los indígenas, en particular los niños, tienen derecho a todos los niveles y formas de educación del Estado sin discriminación.

3. Los Estados adoptarán medidas eficaces, conjuntamente con los pueblos indígenas, para que las personas indígenas, en particular los niños, incluidos los que viven fuera de sus comunidades, tengan acceso, cuando sea posible, a la educación en su propia cultura y en su propio idioma.

 Artículo 15.-
 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a que la dignidad y diversidad de sus culturas, tradiciones, historias y aspiraciones queden debidamente reflejadas en la educación y la información pública.

2. Los Estados adoptarán medidas eficaces, en consulta y cooperación con los pueblos indígenas interesados, para combatir los prejuicios y eliminar la discriminación y promover la tolerancia, la comprensión y las buenas relaciones entre los pueblos indígenas y todos los demás sectores de la sociedad.

 Artículo 16.-
 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a establecer sus propios medios de información en sus propios idiomas y a acceder a todos los demás medios de información no indígenas sin discriminación.

 2. Los Estados adoptarán medidas eficaces para asegurar que los medios de información públicos reflejen debidamente la diversidad cultural indígena. Los Estados, sin perjuicio de la obligación de asegurar plenamente la libertad de expresión, deberán alentar a los medios de información privados a reflejar debidamente la diversidad cultural indígena.

Artículo 17.-
 1. Los individuos y los pueblos indígenas tienen derecho a disfrutar plenamente de todos los derechos establecidos en el derecho laboral internacional y nacional aplicable.

 2. Los Estados, en consulta y cooperación con los pueblos indígenas, tomarán medidas específicas para proteger a los niños indígenas contra la explotación económica y contra todo trabajo que pueda resultar peligroso o interferir en la educación de los niños, o que pueda ser perjudicial para la salud o el desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social de los niños, teniendo en cuenta su especial vulnerabilidad y la importancia de la educación para empoderarlos.

3. Las personas indígenas tienen derecho a no ser sometidas a condiciones discriminatorias de trabajo y, entre otras cosas, de empleo o salario.

 Artículo 18.-  Los pueblos indígenas tienen derecho a participar en la adopción de decisiones en las cuestiones que afecten a sus derechos, por conducto de representantes elegidos por ellos de conformidad con sus propios procedimientos, así como a mantener y desarrollar sus propias instituciones de adopción de decisiones.

Artículo 19.- Los Estados celebrarán consultas y cooperarán de buena fe con los pueblos indígenas interesados por medio de sus instituciones representativas antes de adoptar y aplicar medidas legislativas o administrativas que los afecten, a fin de obtener su consentimiento libre, previo e informado.

Artículo 20.-
 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a mantener y desarrollar sus sistemas o instituciones políticas, económicas y sociales, a disfrutar de forma segura de sus propios medios de subsistencia y desarrollo, y a dedicarse libremente a todas sus actividades económicas tradicionales y de otro tipo.

 2. Los pueblos indígenas desposeídos de sus medios de subsistencia y desarrollo tienen derecho a una reparación justa y equitativa.

 Artículo 21.-
 1. Los pueblos indígenas tienen derecho, sin discriminación, al mejoramiento de sus condiciones económicas y sociales, entre otras esferas, en la educación, el empleo, la capacitación y el readiestramiento profesionales, la vivienda, el saneamiento, la salud y la seguridad social.

2. Los Estados adoptarán medidas eficaces y, cuando proceda, medidas especiales para asegurar el mejoramiento continuo de sus condiciones económicas y sociales. Se prestará particular atención a los derechos y necesidades especiales de los ancianos, las mujeres, los jóvenes, los niños y las personas con discapacidad indígenas.

 Artículo 22.-
 1. En la aplicación de la presente Declaración se prestará particular atención a los derechos y necesidades especiales de los ancianos, las mujeres, los jóvenes, los niños y las personas con discapacidad indígenas.

2. Los Estados adoptarán medidas, conjuntamente con los pueblos indígenas, para asegurar que las mujeres y los niños indígenas gocen de protección y garantías plenas contra todas las formas de violencia y discriminación.

Artículo 23.- Los pueblos indígenas tienen derecho a determinar y a elaborar prioridades y estrategias para el ejercicio de su derecho al desarrollo. En particular, los pueblos indígenas tienen derecho a participar  activamente en la elaboración y determinación de los programas de salud, vivienda y demás programas económicos y sociales que les conciernan y, en lo posible, a administrar esos programas mediante sus propias instituciones.

 Artículo 24.-
 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a sus propias medicinas tradicionales y a mantener sus prácticas de salud, incluida la conservación de sus plantas medicinales, animales y minerales de interés vital. Las personas indígenas también tienen derecho de acceso, sin discriminación alguna, a todos los servicios sociales y de salud.

 2. Las personas indígenas tienen igual derecho a disfrutar del nivel más alto posible de salud física y mental. Los Estados tomarán las medidas que sean necesarias para lograr progresivamente que este derecho se haga plenamente efectivo.

Artículo 25 Los pueblos indígenas tienen derecho a mantener y fortalecer su propia relación espiritual con las tierras, territorios, aguas, mares costeros y otros recursos que tradicionalmente han poseído u ocupado y utilizado y a asumir las responsabilidades que a ese respecto les incumben para con las generaciones venideras.

Artículo 26.-
 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a las tierras, territorios y recursos que tradicionalmente han poseído, ocupado o utilizado o adquirido.

2. Los pueblos indígenas tienen derecho a poseer, utilizar, desarrollar y controlar las tierras, territorios y recursos que poseen en razón de la propiedad tradicional u otro tipo tradicional de ocupación o utilización, así como aquellos que hayan adquirido de otra forma.

 3. Los Estados asegurarán el reconocimiento y protección jurídicos de esas tierras, territorios y recursos. Dicho reconocimiento respetará debidamente las costumbres, las tradiciones y los sistemas de tenencia de la tierra de los pueblos indígenas de que se trate.

 Artículo 27.-  Los Estados establecerán y aplicarán, conjuntamente con los pueblos indígenas pertinentes, un proceso equitativo, independiente, imparcial, abierto y transparente, en el que se reconozcan debidamente las leyes, tradiciones, costumbres y sistemas de tenencia de la tierra de los pueblos indígenas, para reconocer y adjudicar los derechos de los pueblos indígenas en relación con sus tierras, territorios y recursos, comprendidos aquellos que tradicionalmente han poseído u ocupado o utilizado. Los pueblos indígenas tendrán derecho a participar en este proceso.

 Artículo 28.-
 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a la reparación, por medios que pueden incluir la restitución o, cuando ello no sea posible, una indemnización justa y equitativa por las tierras, los territorios y los recursos que tradicionalmente hayan poseído u ocupado o utilizado y que hayan sido confiscados, tomados, ocupados, utilizados o dañados sin su consentimiento libre, previo e informado.

2. Salvo que los pueblos interesados hayan convenido libremente en otra cosa, la indemnización consistirá en tierras, territorios y recursos de igual calidad, extensión y condición jurídica o en una indemnización monetaria u otra reparación adecuada.

 Artículo 29.-
 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a la conservación y protección del medio ambiente y de la capacidad productiva de sus tierras o territorios y recursos. Los Estados deberán establecer y ejecutar programas de asistencia a los pueblos indígenas para asegurar esa conservación y protección, sin discriminación.

 2. Los Estados adoptarán medidas eficaces para asegurar que no se almacenen ni eliminen materiales peligrosos en las tierras o territorios de los pueblos indígenas sin su consentimiento libre, previo e informado. 3. Los Estados también adoptarán medidas eficaces para asegurar, según sea necesario, que se apliquen debidamente programas de control, mantenimiento y restablecimiento de la salud de los pueblos indígenas afectados por esos materiales, programas que serán elaborados y ejecutados por esos pueblos.

 Artículo 30.-
 1. No se desarrollarán actividades militares en las tierras o territorios de los pueblos indígenas, a menos que lo justifique una razón de interés público pertinente o que se haya acordado libremente con los pueblos indígenas interesados, o que éstos lo hayan solicitado.

 2. Los Estados celebrarán consultas eficaces con los pueblos indígenas interesados, por los procedimientos apropiados y en particular por medio de sus instituciones representativas, antes de utilizar sus tierras o territorios para actividades militares.

Artículo 31.-
 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a mantener, controlar, proteger y desarrollar su patrimonio cultural, sus conocimientos tradicionales, sus expresiones culturales tradicionales y las manifestaciones de sus ciencias, tecnologías y culturas, comprendidos los recursos humanos y genéticos, las semillas, las medicinas, el conocimiento de las propiedades de la fauna y la flora, las tradiciones orales, las literaturas, los diseños, los deportes y juegos tradicionales, y las artes visuales e interpretativas. También tienen derecho a mantener, controlar, proteger y desarrollar su propiedad intelectual de dicho patrimonio cultural, sus conocimientos tradicionales y sus expresiones culturales tradicionales.

2. Conjuntamente con los pueblos indígenas, los Estados adoptarán medidas eficaces para reconocer y proteger el ejercicio de estos derechos.

Artículo 32.-
 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a determinar y elaborar las prioridades y estrategias para el desarrollo o la utilización de sus tierras o territorios y otros recursos.

2. Los Estados celebrarán consultas y cooperarán de buena fe con los pueblos indígenas interesados por conducto de sus propias instituciones representativas a fin de obtener su consentimiento libre e informado antes de aprobar cualquier proyecto que afecte a sus tierras o territorios y otros recursos, particularmente en relación con el desarrollo, la utilización o la explotación de recursos minerales, hídricos o de otro tipo.

 3. Los Estados proveerán mecanismos eficaces para la reparación justa y equitativa por cualquiera de esas actividades, y se adoptarán 13 medidas adecuadas para mitigar las consecuencias nocivas de orden ambiental, económico, social, cultural o espiritual.

Artículo 33.-
 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a determinar su propia identidad o pertenencia conforme a sus costumbres y tradiciones. Ello no menoscaba el derecho de las personas indígenas a obtener la ciudadanía de los Estados en que viven.

 2. Los pueblos indígenas tienen derecho a determinar las estructuras y a elegir la composición de sus instituciones de conformidad con sus propios procedimientos.

Artículo 34.- Los pueblos indígenas tienen derecho a promover, desarrollar y mantener sus estructuras institucionales y sus propias costumbres, espiritualidad, tradiciones, procedimientos, prácticas y, cuando existan, costumbres o sistemas jurídicos, de conformidad con las normas internacionales de derechos humanos.

Artículo 35.-  Los pueblos indígenas tienen derecho a determinar las responsabilidades de los individuos para con sus comunidades.

 Artículo 36.-
 1. Los pueblos indígenas, en particular los que están divididos por fronteras internacionales, tienen derecho a mantener y desarrollar los contactos, las relaciones y la cooperación, incluidas las actividades de carácter espiritual, cultural, político, económico y social, con sus propios miembros, así como con otros pueblos, a través de las fronteras.

2. Los Estados, en consulta y cooperación con los pueblos indígenas, adoptarán medidas eficaces para facilitar el ejercicio y asegurar la aplicación de este derecho.

 Artículo 37.-
 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a que los tratados, acuerdos y otros arreglos constructivos concertados con los Estados o sus sucesores sean reconocidos, observados y aplicados y a que los Estados acaten y respeten esos tratados, acuerdos y otros arreglos constructivos.

 2. Nada de lo contenido en la presente Declaración se interpretará en el sentido de que menoscaba o suprime los derechos de los pueblos indígenas que figuren en tratados, acuerdos y otros arreglos constructivos.

Artículo 38 Los Estados, en consulta y cooperación con los pueblos indígenas, adoptarán las medidas apropiadas, incluidas medidas legislativas, para alcanzar los fines de la presente Declaración.

Artículo 39.- Los pueblos indígenas tienen derecho a recibir asistencia financiera y técnica de los Estados y por conducto de la cooperación internacional para el disfrute de los derechos enunciados en la presente Declaración.

 Artículo 40.- Los pueblos indígenas tienen derecho a procedimientos equitativos y justos para el arreglo de conflictos y controversias con los Estados u otras partes, y a una pronta decisión sobre esas controversias, así como a una reparación efectiva de toda lesión de sus derechos individuales y colectivos. En esas decisiones se tendrán debidamente en consideración las costumbres, las tradiciones, las normas y los sistemas jurídicos de los pueblos indígenas interesados y las normas internacionales de derechos humanos.

Artículo 41.- Los órganos y organismos especializados del sistema de las Naciones Unidas y otras organizaciones intergubernamentales contribuirán a la plena aplicación de las disposiciones de la presente Declaración mediante la movilización, entre otras cosas, de la cooperación financiera y la asistencia técnica. Se establecerán los medios de asegurar la participación de los pueblos indígenas en relación con los asuntos que les conciernan.

Artículo 42.- Las Naciones Unidas, sus órganos, incluido el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, y los organismos especializados, incluso a nivel local, así como los Estados, promoverán el respeto y la plena aplicación de las disposiciones de la presente Declaración y velarán por su eficacia.

 Artículo 43.-  Los derechos reconocidos en la presente Declaración constituyen las normas mínimas para la supervivencia, la dignidad y el bienestar de los pueblos indígenas del mundo.

 Artículo 44.-  Todos los derechos y las libertades reconocidos en la presente Declaración se garantizan por igual al hombre y a las mujeres indígenas.

Artículo 45.-  Nada de lo contenido en la presente Declaración se interpretará en el sentido de que menoscaba o suprime los derechos que los pueblos indígenas tienen en la actualidad o puedan adquirir en el futuro.

Artículo 46.-
 1. Nada de lo contenido en la presente Declaración se interpretará en el sentido de que confiere a un Estado, pueblo, grupo o persona derecho alguno a participar en una actividad o realizar un acto contrarios a la Carta de las Naciones Unidas, ni se entenderá en el sentido de que autoriza o alienta acción alguna encaminada a quebrantar o menoscabar, total o parcialmente, la integridad territorial o la unidad política de Estados soberanos e independientes.

 2. En el ejercicio de los derechos enunciados en la presente Declaración, se respetarán los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos. El ejercicio de los derechos establecidos en la presente Declaración estará sujeto exclusivamente a las limitaciones determinadas por la ley y con arreglo a las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos. Esas limitaciones no serán discriminatorias y serán sólo las estrictamente necesarias para garantizar el reconocimiento y respeto debidos a los derechos y las libertades de los demás y para satisfacer las justas y más apremiantes necesidades de una sociedad democrática.

 3. Las disposiciones enunciadas en la presente Declaración se interpretarán con arreglo a los principios de la justicia, la democracia, el respeto de los derechos humanos, la igualdad, la no discriminación, la buena gobernanza y la buena fe.”


¡QUE LÁSTIMA QUE IGNOREMOS O HALLAMOS OLVIDADO A LOS “PUEBLOS INDÍGENAS, ORIGINARIOS”, QUE SON LA ESENCIA Y EL PORVENIR DE LA PATRIA!